Entrevista a Anna Cabré

Científica y autora del libro Mamá se va a la Antártida

Club del Pequeño Activista - Sección DESCUBRE

Anna es física, oceanógrafa y modelizadora del cambio climático. También es mamá de Pau (4) y Fiona (2). Anna acaba de volver de una expedición a la Antártida con otras cien mujeres científicas más y está terminando el libro Mamá se va a la Antártida para explicar a sus hijos a qué se dedica y qué hace cuando no está en casa.

Anna sabe que el futuro os pertenece a vosotros, los niños, así que está explorando cómo una científica como ella puede tener un impacto más grande en el bienestar de nuestro planeta y en la igualdad entre todas las personas independientemente de su origen, religión, sexo, o color. ¿Cómo? A través de cuentos, charlas o activismo.

  • ¿Cuál ha sido tu investigación en la Antártida? ¿Y la del resto de las científicas que formabais el grupo?

Homeward Bound es un programa de liderazgo global para mujeres por un planeta sostenible. El objetivo a largo plazo es formar a 1.000 mujeres en liderazgo, para aprender cómo influenciar y participar de las decisiones que se toman en materia de cambio climático y planeta sostenible. Somos mujeres porque todavía ocupamos una parte muy pequeña de los puestos de toma de decisiones y estamos convencidas de que solo con la inclusión de todas las partes implicadas podemos avanzar. La mayoría de las participantes en la expedición somos científicas, pero también hay representantes del sector económico, diplomático y de educación. De todas las edades, etapas profesionales y disciplinas. Investigadoras del clima, del fuego, de desastres naturales, biología marina, economía circular, salud, astrónomas, porque todo está relacionado y solo juntas podemos tener un impacto significativo.

Por mi parte, he investigado en profundidad el Océano del Sur, el que rodea la Antártida. Este océano protege a la Antártida y es el pulmón de todos los océanos, porque es donde la mayoría de corrientes profundos se forman. La Antártida y sus alrededores son cruciales para el clima terrestre y los que están sufriendo más los efectos del cambio climático. Además, el hielo sirve de nevera terrestre y es esencial para la mayoría de especies que viven en la Antártida. Volvemos con intenciones de proteger las aguas antárticas del deshielo y de la sobrepesca que se está llevando una cantidad demasiado importante de krill, alimento esencial para todas las especies antárticas.

El último continente, remoto, reservado para la paz y la ciencia, que no pertenece a nadie y a la vez nos pertenece a todos. Esta experiencia fuera de lo normal nos ha unido para siempre y animado a lanzar un mensaje de esperanza: hay mucha gente trabajando para un mundo mejor.

  • ¿Cómo era tu día a día? (horarios, rutinas, comidas, esos días tan largos en los que hay tan pocas horas de noche, relación con tus compañeras, con la familia…)

Nuestros días empiezan a las 7 de la mañana con un anuncio por altavoz avisando de que el desayuno está en la mesa. Para las madrugadoras, el día empieza antes con deporte en la cubierta del barco o observando y anotando avistamientos de ballenas y pájaros. Empezamos el programa con un espacio para la reflexión grupal y de ahí, seguimos con clases en liderazgo, conocimiento personal, coaching en conversaciones difíciles, visibilidad y comunicación, hasta la hora de comer. Después de comer, si las condiciones lo permiten, nos subimos a las zodiaks y vamos a visitar tierra firme o una estación científica. Por la noche, seguimos con discusiones y networking hasta que el cuerpo ya no aguanta y nos vamos a dormir, con el sol todavía en el horizonte.

Con poco internet y muy lento, la desconexión es total; solo unas cuantas lineas de vez en cuando para tranquilizar a nuestras familias de que todo va bien. Lo mejor de nuestro día es el ‘Simposio en el Mar’, donde escuchamos la historia personal y profesional de cada una de nosotras, 3 minutos por mujer. Ahí nos damos cuenta de que todas nuestras historias son interesantes, todas estamos contribuyendo a un mundo mejor cada una a su manera y eso nos inspira a seguir adelante como grupo.

  • Los científicos ya estáis haciendo vuestro trabajo de investigación, divulgación y alerta sobre el cambio climático; ¿Qué podemos hacer cada uno de nosotros, Pequeños Activistas, individualmente, en nuestro día a día?

Lo primero, pensar el mundo en el que queremos vivir, y de ahí, avanzar tomando las decisiones que nos lleven hasta esta visión. Si no te gusta hacia donde nos dirigimos, cambia el rumbo. Esto quiere decir unirnos en comunidades, protestar cuando las cosas no andan como deberían, votar a partidos que se preocupen por el bien común, prestar atención a nuestras pequeñas acciones de cada día e ir modificando si es necesario.

Más concretamente, el poder del consumidor es enorme, mucho más de lo que uno puede imaginar. Comprar y consumir más vegetales, de origen local y de temporada. Viajar en servicios públicos y sobretodo caminar, cuando sea posible. Consumir menos, empezando desde el papel de water, o el agua cuando te laves los dientes, hasta el envoltorio para regalos, etc.

  • ¿Nos das un consejo, recomendación, ánimos, motivación… a todos los Pequeños Activistas?

Hay muchísima gente que está trabajando para un mundo mejor. Os animo a uniros al grupo enorme de personas que quieren cambiar nuestra forma de habitar nuestro planeta, porque ¡juntos podemos conseguirlo!

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